Despedirse de un ser querido es una necesidad para una especie social como la nuestra. Durante muchos años, al menos en la parte de la cultura que yo he conocido, las despedidas han estado, o bien encorsetadas por ritos religiosos con una estructura muy determinada y conocida por todos los participantes (en el caso de los humanos), o bien prácticamente inexistentes (en el caso de otros seres vivos, como por ejemplo perros y gatos).
Sin embargo, existen infinitas posibilidades que poco a poco hemos empezado a explorar, buscando formas de despedida que estén más acordes con nuestros sentimientos y con nuestra manera de entender la vida. El ser humano es inquieto y creativo. En el mundo existen muchísimos ritos diferentes que podemos adaptar, combinar o incluso reinventar. Lo importante es que tengan sentido para nosotros.
Además, de esta manera podemos incluir dos elementos muy valiosos: la personalización de la despedida y algo que también puede resultar muy significativo para quienes participan en ella: un pequeño factor sorpresa, un toque de originalidad.
Si no estáis del todo satisfechos con lo que se ha ofrecido hasta ahora, os animo a reflexionar y a crear vuestros propios ritos, a buscar algo que realmente tenga sentido para vosotros. Podéis hacerlo solos o con ayuda. Puede ser una pequeña ceremonia íntima o incluso una celebración más amplia.
Recientemente nos ha visitado Sandra Schwenn, celebrante de ceremonias, con una propuesta muy especial de ceremonias para mascotas que incluye unas bellísimas esferas especialmente diseñadas para este propósito.
En su página web y en la sección dedicada a “mejores amigos” podéis descubrir la sensibilidad de todo su trabajo y cómo cada ceremonia se adapta a las preferencias y a la historia de cada familia.
Si te sientes un poco perdido en un momento tan delicado, aquí tienes a alguien que, con calma y sensibilidad, puede ayudarte a encontrar la despedida más adecuada.

