PARIS

2010 -
2026

Para París, mi niña, mi compañera, mi amor de cuatro patitas.

No sé cómo se escribe una despedida para alguien que ha sido parte de mi vida, de mi hogar y de mi corazón.

Llegaste a mi vida sin saber todo el amor que ibas a dejar en ella. Fuiste compañía en los días buenos, consuelo en los días difíciles y una presencia que hacía que todo pareciera mucho mejor.

Hoy me toca decirte adiós, aunque una parte de mí todavía espera verte aparecer, escuchar tus pasos o sentirte cerca.

Gracias, París, por cada mirada, cada gesto, cada momento y por todo ese amor que me diste sin pedir nada a cambio. Me enseñaste que el amor más puro también puede tener cuatro patitas y una mirada capaz de decirlo todo.

Te voy a echar de menos todos los días. Pero quiero pensar que, allá donde estés, estás tranquila, sin dolor y rodeada de todo el amor que tú nos diste.

No es un adiós para siempre, mi París.
Es un “hasta que volvamos a encontrarnos”.

Te quiero y te querré siempre.
Ana  ❤️🐾