Peluso

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2026

Querido Peluso:
No sé cuándo naciste. Lo que sí sé es que llegaste a mi vida malherido un 7 de agosto hace 7 años y que, desde entonces, hasta hace apenas una semana que te fuiste, la has llenado de momentos inolvidables.
Aunque seguirás vivo en mi corazón, echaré enormemente de menos verte llegar a la puerta con tu especial caminar para darme la más dulce y cálida bienvenida a casa; tus irresistibles y profundos ojos verdes pidiendo tu ración de paté enredándote entre mis pies mientras te lo preparaba; tu eterno ronroneo; tu divertido concierto de maullidos cuando íbamos al veterinario; tu presencia, que era espectacular; tu generosidad, intentando hasta el último momento, ya muy malito, comer para hacerme sentir bien y tus constantes muestras de cariño sincero e incondicional.
Gracias por todo y por tanto, mi Emperador.
Descansa en Paz, mi pequeño.
Con cariño y nostalgia de la que se siente tu mamá:
Susana