Gandalf, Conejote, Su Ilustrísima Conejidad

2017 -
2020

“No he muerto.
Solo me fui antes
y no quiero que me recuerden
con lágrimas ,
como aquel que no tiene esperanza.

No he muerto;
aunque mi cuerpo no esté,
siempre mi presencia se hará sentir.

Seré el silencio de nuestro hogar que tanto compartimos,
seré la brisa que besará sus rostros,
seré un recuerdo dulce que asista a su memoria,
seré una pagina bonita de su historia.”

Ningún poema te hará justicia, mi querida alma gemela negativista desafiante. En tu infinita sabiduría animal nos has enseñado dónde reside la ternura, la delicadeza y la espontaneidad. Echaré de menos tus besos, tus mimos de un golpecito con la cabeza, tus orejas al viento cuando corrías (y nos despertabas…) y tu afán de hacer caquitas nada más limpiar… Y a todo ti. Me has ayudado a crecer como ser humano y como animal razonador, me has enseñado dónde vive mi lado sensible y me has dado un amor incondicional y unas horas de lo que solo puede ser terapia emocional. Has llenado mi vida con 1 kilo 700 de amor peludito. Aunque te escribimos los dos, con la seguridad de que tú te fuiste sabiendo y sintiendo lo mucho que te amamos, esto último te lo quería decir desde mi alma. Te quiero. Gon.

Bebé! Bebesote! Que te como! Conejote! Cuántos apodos te he ido diciendo desde que entraste en mi vida! Cuánta alegría he tenido a tu lado. Desde por la mañana hasta por la noche, disfrutando de tu compañía, merendando, cenando juntos… las veces que he dejado de hacer cosas para estar contigo haciendo mimos. Las veces que me has pedido mimos… tendré en la memoria cada minuto que he podido estar contigo. El tiempo ha pasado demasiado rápido. Todavía nos quedaban un par de años más como mínimo! Espero que una vez cruzado el Arco Iris estés bien con brotes tiernos por todos lados y jugando con otros conejotes! Te quiere, Vero.

Te queremos. Te echamos de menos y te mantendremos vivo en nuestros corazones.

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