Cuentan los antiguos que un ser bueno nunca desaparece, que el alma viaja y atraviesa en forma de brisa los corazones de los seres que han amado, para que el vacío que sienten se llene antes y para que notemos su presencia en todo momento, para que siempre este con nosotros, en nuestros corazones, en nuestros pensamientos y sobre todo para formar parte de nosotros mismos.
Te queremos mucho mi niña, mi bebe, mi vida. tu alma ya está con nosotros.
Esto no es un adiós, es un hasta siempre.