Querida Layla,
Llegaste a nuestra vida siendo apenas un cachorra rebelde, la única superviviente de tus hermanos.
Y tú, Layla, nos regalaste 15 años de amor incondicional, risas y algún que otro desastre..
Ni las lágrimas ni las palabras hacen justicia a todo lo que te amo.
Gracias por formar parte de nuestras vidas.
Tu familia te quiere y te recuerda siempre.

